Una Rata En Llamas

 

Escrito por un autor anónimo.  Disfruta los videos al final.

Mientras vivía en mi granja, trozos de ramas, desechos del jardín y maleza estaba amontonados para ser quemados en el otoño. El montón de basura creció bastante mientras avanzo el verano. Así que cuando llego el tiempo para quemarlo inicié varias llamas alrededor de su base en caso de que una serpiente de cascabel pudiera estar debajo.

En cuestión de minutos las llamas alcanzaron gran tamaño convirtiéndose en un horno ardiente, obligándome a retroceder a causa de su intenso calor. Mientras lo observaba quemarse, de repente una enorme rata salió huyendo. Sus ojos estaban severamente quemados que sus pupilas se encontraban azules de lo nubladas que estaban, quedando completamente ciego y con el pelaje chamuscado aun humeando.

Lleno de compasión debido a su horrible condición, tomé una pala y terminé su miseria. Mientras enterraba a la rata, las preguntas me consumían en la cabeza:

  1. ¿Soy más compasivo que Dios?
  2. ¿Él mantiene al alma perdida con vida en un holocausto de ardor eterno como algunos aseguran, torturándolos para siempre?
  3. ¿O, Dios los destruye en un fuego literal por breve tiempo de acuerdo a sus obras pecaminosas?

Este incidente avivó mi búsqueda por la verdad Bíblica acerca de la manera en que los perdidos mueren, y encontré repuestas a mis preguntas en la Palabra de Dios, la Biblia:

¿A caso Jesús murió por el pecado “porque la paga del pecado es muerte”? (Romanos 6:23)

Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.  1 Pedro 2:21-24

En el Jardín del Getsemaní antes de Su crucifixión, ¿Jesús comenzó a experimentar la muerte? Si fue así, ¿De qué? ¿Fue angustia mental?

 “Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte…” (Mateo 26:38). Ver también Marcos 14:32.

“Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” Lucas 22:39-44

En el Jardín Él fue arrestado, al ser llevado a Jerusalén fue maltratado, azotado y escarnecido, después ilegalmente enjuiciado por el Sanedrín y condenado por Pilato, un gobernante Romano. Él vino a salvar pero a cambio recibió la muerte, al ser levantado entre el cielo y la tierra en el momento de su crucifixión.

¿Qué fue lo que mentalmente experimentó Jesús en la cruz? ¿Fue un fuego literal el hecho de que sufriera la muerte a causa del pecado, un castigo justo? ¿Cuál es el castigo justo por el pecado? ¿A caso podría haber separación de la Fuente de la vida?

 “Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: ‘Elí, Elí, ¿lama sabactani?’ Esto es: ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?’” Mateo 27:45-46

“Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?’” Marcos 15:34

¿Qué fue lo que Jesús entregó en la cruz?

“Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.” Mateo 27:50

En Lucas 23:46 se afirma:

“Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.’ Y habiendo dicho esto, expiró.”

“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: ‘Consumado es.’ Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.” Juan 19:30

 

¿Estaba Jesús realmente muerto?

“Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.” John 19:31-34

Era costumbre de los Romanos el traspasar el corazón con una lanza para asegurarse de que el criminal estaba muerto. La mezcla de sangre y agua claramente indicaba que Jesús murió de una ruptura de corazón causado por una angustia mental extrema.

¿Sufrió Jesús en un fuego literal mientras aún estaba con vida o Su cuerpo ya muerto se quemó? ¡No! Dios intervino para que Su Amado Hijo no viera corrupción. José de Arimatea solicitó el cuerpo de Jesús para darle una apropiada sepultura. Ver Hechos 2:22-39: Hechos 13:26-39; Mateo 7:57-60; Marcos 15:42-46; Lucas 23:50-54; Juan 19:38-42.

Si los perdidos no se queman mientras están con vida o no mueren por un fuego literal, ¿Qué es lo que causa sus muertes?

“Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca.” Éxodo 15:7.

Nota: La hojarasca está muerta.

“Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.” Salmos 1:6 

“¡Cómo han sido asolados de repente!  Perecieron, se consumieron de terrores.” Salmos 73:19

“De dolorosas enfermedades morirán; no serán plañidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra; con espada y con hambre serán consumidos, y sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.” Jeremías 16:4. Nota de nuevo: Los cuerpos están muertos.

Después de estar muertos, ¿Qué sucede?

“Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí…. Su espada entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado.… Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos; se disiparán como el humo. Nota: Los carneros fueron muertos antes de que su grasa fuese consumida. Salmos 37:9-22

“Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida. Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella…. Espera en Jehová, y guarda su camino,  Y él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás. Vi yo al impío sumamente enaltecido, Y que se extendía como laurel verde.  Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; Lo busqué, y no fue hallado. Considera al íntegro, y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de paz. Mas los transgresores serán todos a una destruidos; La posteridad de los impíos será extinguida.” Salmos 37:28-29, 34-38

“Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; Mas el justo permanece para siempre… La esperanza de los justos es alegría; Mas la esperanza de los impíos perecerá. El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; Pero es destrucción a los que hacen maldad. El justo no será removido jamás; Pero los impíos no habitarán la tierra.” Proverbios 10:25, 28-30

“Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.” Ezequiel 22:31

¿Qué consume sus cuerpos muertos?

“Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.” Isaías 66:24 Nota: Los cadáveres son cuerpos que están sin vida o muertos.

“‘Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará,’ ha dicho Jehová de los ejércitos, ‘y no les dejará ni raíz ni rama. Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe,’ ha dicho Jehová de los ejércitos.” Malaquías 4:1-3

“Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.” 2 Pedro 3:7

Tenemos las respuestas bíblicas. Toda evidencia de pecado en este planeta será purificada por un fuego literal después del fin del pecado y los pecadores.

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.” Apocalipsis 21:1

Para aquellos que deseen mayor información, de acuerdo a las siguientes referencias la causa de la muerte de Cristo fue la angustia mental. De igual forma, esa causará la muerte de los perdidos.

“¡Qué crueles fueron los discípulos al permitir que el sueño les cerrase los ojos, y encadenase sus sentidos, mientras su divino Señor soportaba tan inefable angustia mental!” Testimonios para la Iglesia, Tomo 2, página 185, párrafo 4.

“Nunca antes había visitado este lugar el Salvador con un corazón tan apesadumbrado. Lo que rehuía el Hijo de Dios no era el sufrimiento corporal, ni fue esto lo que arrancó de sus labios, en presencia de sus discípulos, estas amargas palabras: ‘Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí -dijo él-, y velad conmigo’.” Testimonios para la Iglesia, Tomo 2, página 184, párrafo 1.

Él fue inclinado a la tierra por la angustia mental, y en agonía oró a su Padre Celestial. Él sintió la iniquidad del pecado, y la ira de Dios contra los violadores de Su Santa Ley.” Signs of the Times, August 14, 1879 par. 1.

Cristo estaba sorprendido por el horror de la oscuridad que le envolvía. Las tentaciones de Satanás eran casi abrumadoras. Estas palabras, “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa,” fueron llevadas por el compadecido aire a sus discípulos, en tonos de agonía que conmocionaban. Los pecados del mundo estaban sobre él, y una sensación de la ira de su Padre como consecuencia del pecado le estaba aplastado.” Signs of the Times, August 14, 1879 par 2.

“Pero no fué el lanzazo, no fué el padecimiento de la cruz, lo que causó la muerte de Jesús. Ese clamor, pronunciado “con grande voz,” (Mateo 27:50; Lucas 23:46) en el momento de la muerte, el raudal de sangre y agua que fluyó de su costado, declaran que murió por quebrantamiento del corazón. Su corazón fué quebrantado por la angustia mental. Fué muerto por el pecado del mundo.” El Deseado de Todas las Gentes, página 717, párrafo 2.

“Después que se haya hecho todo lo que Dios podía hacer para salvar a los hombres, y ellos por su vida hayan demostrado que desprecian la misericordia ofrecida por Jesús, la muerte será su parte y pagarán caro esa actitud. Será una muerte horrible, porque habrán de sufrir la agonía que Cristo soportó en la cruz para obtener la redención que ellos han rehusado. Y se darán cuenta de lo que han perdido: la vida eterna y la herencia inmortal.”. Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, página 119, párrafo 2.

 

 

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